EL SISMOGRAFO
El sismógrafo : Es Un sismógrafo es un instrumento
usado para medir movimientos de la Tierra. Se basa en el principio de inercia
de los cuerpos, como sabemos este principio nos dice que todos los cuerpos
tienen una resistencia al movimiento o a variar su velocidad. Así, el movimiento
del suelo puede ser medido con respecto a la posición de una masa suspendida por
un elemento que le permita permanecer en reposo por algunos instantes con respecto
al suelo. El mecanismo consiste usualmente en una masa suspendida de un resorte
atado a un soporte acoplado al suelo, cuando el soporte se sacude al paso de
las ondas sísmicas, la inercia de la masa hace que ésta permanezca un instante
en el mismo sitio de reposo. Posteriormente cuando la masa sale del reposo,
tiende a oscilar. Sin embargo, ya que esta oscilación posterior del péndulo no
refleja el verdadero movimiento del suelo, es necesario amortiguarla. En la
figura de la derecha se ha representado un aparato en el que el amortiguamiento
se logra por medio de una lámina sumergida en un líquido (comúnmente aceite).
PARA QUÉ SIRVEN LOS SISMÓGRAFOS?
Un sismógrafo es un aparato que sirve para registrar la amplitud de las
oscilaciones de un temblor de tierra o sismo. Los terremotos pueden
producir oscilaciones del terreno en sentido vertical y horizontal, por
tal motivo hay que registrar las oscilaciones en ambas direcciones.
Un esquema del mecanismo del sismógrafo que se usa para registrar los
movimientos horizontales de la tierra durante un sismo. En una base fija
al suelo y a través de un soporte rígido se cuelga de un fino hilo una
gran masa, esta masa debido a la inercia prácticamente no se mueve con
el movimiento horizontal de la base y la flexibilidad del hilo, por tal
motivo se mantiene estática mientras la base se mueve al ritmo de las
oscilaciones horizontales. Verticalmente la inelasticidad del hilo
mantiene todo como un conjunto.Una punta muy fina que funciona como
pluma de tinta va escribiendo en el papel de un tambor giratorio un
trazo equivalente al movimiento relativo de la base con respecto a la
pluma o lo que es lo mismo la amplitud de las oscilaciones del suelo.
El sismógrafo Chan-HengEs el primer sismógrafo conocido se construyó en China, alrededor del año 130 d.C. Consistía en una vasija de bronce que contenía seis bolas en equilibrio en las bocas de seis dragones situados alrededor de la vasija. Si una o más bolas se caía de la boca de los dragones al interior de las ranas, se sabía que había habido un onda sísmica.
¿Cómo funciona un sismógrafo?
Los sismólogos, o científicos especializados en el estudio de los terremotos, emplean múltiples y avanzados instrumentos en su investigación, pero su herramienta fundamental es el sismógrafo, aparato sumamente sensible capaz de detectar las vibraciones más leves de la tierra. Los movimientos quedan registrados por medio de un punzón que traza una línea sobre un papel enrollado en un cilindro giratorio. (En algunos aparatos, la línea queda marcada por un rayo de luz finísimo enfocado sobre papel fotosensible.) Cuando no hay vibraciones, la línea es recta; los temblores pequeños originan ligeras oscilaciones, pero las grandes sacudidas producen amplios trazos hacia arriba y hacia abajo.
Hay instaladas estaciones sismográficas en todo el mundo. Cuando se registran ondas sísmicas de cierta intensidad, la comparación entre la amplitud de las ondas y el tiempo que tardaron en alcanzar diversas estaciones permite a los científicos determinar dónde se produjo el terremoto y su magnitud.
¿Qué es la escala de Richter?
En 1935, un sismólogo norteamericano, Charles F. Richter, ideó una escala numérica para graduar la intensidad de los terremotos. Cada número sucesivo de la escala representa una decuplicación de la cantidad de energía liberada por un temblor. Un sismo de intensidad 2 libera diez veces más energía que otro de intensidad 1, y uno de intensidad 3 es diez veces más potente que otro de intensidad 2.
Los sismógrafos registran diariamente centenares de pequeños temblores, pero los de magnitudes inferiores a 2 no son percibidos por los sentidos humanos. No es probable que haya daños en las construcciones a menos que el terremoto supere la intensidad 5.
Los terremotos graves corresponden a la intensidad 7 y superiores. Los sismos verdaderamente devastadores son los que alcanzan magnitudes por encima de 8. Sólo dos han llegado al 8.9: uno que ocurrió en Colombia y Ecuador en 1906, y el otro en Japón en 1933.
Escala sismológica de Mercalli
La escala de Mercalli se basó en la simple escala de diez grados formulada por Michele Stefano Conte de Rossi y François-Alphonse Forel. La escala de Rossi-Forel
era una de las primeras escalas sísmicas para medir la intensidad de
eventos sísmicos. Fue revisada por el vulcanólogo italiano Giuseppe
Mercalli en 1884 y 1906.
En 1902 el físico italiano Adolfo Cancani amplió la escala de Mercalli de diez a doce grados. Más tarde la escala fue completamente reformulada por el geofísico alemán August Heinrich Sieberg y se conocía como la escala de Mercalli-Cancani-Sieberg (MCS). La escala de Mercalli-Cancani-Sieberg fue posteriormente modificada por Harry O. Wood y Frank Neumann en 1931 como la escala de Mercalli-Wood-Neumann (MWN). Finalmente fue mejorada por Charles Richter, también conocido como el autor de otra escala sismológica, la escala de Richter, que mide la magnitud de la energía liberada
No hay comentarios:
Publicar un comentario